jueves, 22 de septiembre de 2011

Pedro I de Rusia, conocido como Pedro el Grande. 1ª parte







Hola de nuevo. Me ha costado un poco decidirme por el siguiente personaje.
El siguiente relato, al igual que con la Condesa Báthory, contiene lenguaje explícito y hechos bastante fueres, en ocasiones crueles. No es apto para todo el mundo.
Finalmente he optado por elegir a otro miembro de la fascinante dinastía Romanov. Se trata de Pedro I, también conocido como el grande, no sólo por su increíble altura, también por sus numerosos y magníficos logros.

Pedro fue el quinto Zar de los Romanov (Nicolás II fue el último), sus logros son dignos de mención al igual que su crueldad, bajo mi punto de vista comparable a la de Iván el terrible. Os dejo una imagen con el árbol genealógico de los Romanov y comenzamos con la fascinante vida de Pedro.










Una infancia dura:




Pedro nació en Moscú el 9 de junio de 1672, en catorceavo lugar, era el primer y único hombre que dio a luz la segunda esposa de su padre, el Zar Alexis.




El Padre de Pedro, Alexis I


La primera esposa de Alexis fue María Miloslávskaya, que dio a luz 13 hijos aunque sólo 3 llegaron a edad adulta. María muere y el Zar decide casarse de nuevo.
La segunda esposa, madre de Pedro, se llamaba Natalia Naryshkina, que le dio al Zar otros 3 hijos más, sumando un total entre los dos matrimonios de 16, los pequeños fueron Pedro, Natalia y Fiódora.




La madre de Pedro, Natalia Naryshkina



Para desgraciada de Pedro, sus 13 hermanastros no fueron su familia sino más bien una amenaza constante.

Al cumplir Pedro los 4 años, su padre, el Zar, muere, aunque Pedro es muy pequeño, ya siente pánico por su padre. No se sabe muy bien como trataba al resto de sus numerosos hijos, pero al pequeño Pedro le dio violentas palizas y le arrastraba por los suelos tirándole del pelo. Sus hermanos mayores, al ser hijos de la primera esposa de Alexis, odiaban a Pedro por ser fruto de otra mujer y también le maltrataban.

Después de morir el Zar, ocupa el trono el mayor de sus hijos Fiodor III (también conocido como Teodoro III), éste es muy joven, apenas tiene 14 años, como es común en la época, fallece prematuramente después de llevar seis años en el trono, a los 20 años, no deja ningún heredero, aunque estuvo casado en 2 ocasiones. El turno es para el hermano menor de Fiodor III, Iván V, con tan solo 15 años. La gente le llama "El muy simple". Tiene graves deficiencias psíquicas y mentales, el gobierno ruso decide que aparte de Iván V, reine también su hermanastro Pedro que ya ha cumplido 9 años.

Los dos niños se sientan en tronos iguales, y sus coronas y cetros son gemelas. Pedro está realmente entusiasmado con el cargo y pone gran interés en aprender cómo ser un buen Zar, pero su hermanastro Iván es todo lo contrario, un largo hilo de baba cae frecuentemente de su boca y precisa ayuda constante.
Pero los chicos no están solos, pues Iván V es en realidad una marioneta de su hermana mayor, Sofía.

La joven Sofía es otra de las hermanastras de Pedro, tiene 25 años. Se encarga de gobernar Rusia, usando a su hermano Iván. Un ejemplo de su poder es que en las monedas figura su retrato por una cara y la de su hermano y su hermanastro por otro.







Rublo ruso, Iván V y Pedro en una cara, Sofía en la otra, año 1685



Una de las leyes que decide retirar Sofía, es aquella que condena a las mujeres a ser enterradas vivas por cualquier delito cometido, según desearan los jueces, la población femenina rusa agradece enormemente esta medida a Sofía.
También decide contratar arquitectos para edificar hermosos edificios de piedra.
Sofía siente un enorme odio hacia la segunda esposa de su padre, Natalia, la madre de Pedro. Como a ella no puede ni acercarse, decide hacerle la vida imposible Pedro, con tan sólo 10 años apenas podía defenderse, aunque no olvidará todo lo que el sufrimiento que le provoca su hermanastra durante siete largos años.

Sofía que ve a Pedro como un rival para su hermano Iván y decide buscarle una esposa para conseguir un heredero. Dicha mujer encargada de tan peliaguda tarea es Praskovya Saltykora 1664-1724. Consigue dar a luz cinco hijos, a pesar de que su marido no se tiene en pie y a penas articula palabra.
Aunque los dos varones mueren y sólo sobreviven tres mujeres, la última, Praskovya nace "tarada" como su padre. Las dos hijas mayores Catalina y Ana tendrán un excelente futuro, especialmente Ana Ivánovna que llegará a ser Zarina de todas las Rusias 37 años más tarde.





Adolescencia:



Durante los siete años que Sofía comparte reinado con Iván y Pedro, ésta se dedica a hacer la vida imposible su hermanastro de todas las maneras posibles, incluido el intento de asesinato.

Para intentar quitarlo de escena, le envenena la comida y bebida en numerosas ocasiones, aunque no consigue matarlo, si le provoca dolores y problemas que el pobre Pedro arrastrará toda su vida.

A causa de los ataques psicológicos y los envenenamientos, Pedro sufrirá cansancio, úlceras, problemas de riñón y fiebres recurrentes. Pedro se da cuenta de todo y pasa la noche en vela por si Sofía intenta algo de nuevo, presa e los nervios, cuando consigue conciliar el sueño se sacude entre espasmos y pesadillas que sufrirá el resto de su vida. No querrá volver a dormir sólo, da igual quien lo acompañe (mujeres, soldados, sirvientes, etc.).

En agosto de 1689 a los 17 años, no aguanta más el acoso de su hermanastra y huye al monasterio de Trinidad y San Sergio. Con su ausencia los rusos se dan cuenta de que Pedro ha hecho una excelente labor, mucho mejor que la que hizo cualquiera de sus hermanastros, y claman a favor de Pedro para que vuelva y sea Zar en solitario. Un grupo de oficiales y hasta el propio Iván V, aclaman a Pedro como el único Zar de todas las Rusias. Por su parte, Sofía manda algunos boyardos y al Patriarca al monasterio donde se encuentra su hermanastro, solicitándole que se reuniera con ella en el Kremlin, él rechazó la invitación pues no se fiaba de ella.
Pedro solicita la pena de muerte para Fiódor Shaklovityi y el exilio para Vasili Golitsin (primer ministro nombrado por su hermanastra), ambos partidarios de Sofía y organizadores de su intento de proclamarse Zarina y derrocar a sus hermanos.


Ante tal amenaza para el gobierno ruso, Pedro finalmente vuelve y toma las riendas de Rusia junto con Iván V, y por fin ejecuta su venganza, encierra a Sofía en el Monasterio Novodévichi con arresto domiciliario por alta traición, ya que intentó asumir el trono en solitario y derrocar a sus dos hermanos. Le ordenaron que se hiciera monja, pero se negó.
En 1696 Iván muere y Pedro es proclamado como único Zar, éste ya tiene 24 años y sobrada experiencia.







Sofía, recluida en el convento, con las cabezas de sus partidarios colgadas en su ventana.




Las monjas tienen orden de no ver a Sofía, excepto el día de Pascua. En 1698 hubo otro intento de usurpar a Pedro el trono, eran los mismos partidarios que antaño. Fueron ejecutados y sus cabezas fueron exhibidas en la ventana de Sofía como recordatorio de cómo podía acabar si no tomaba los hábitos de monja. Sofía accedió, murió seis años más tarde en 1704.





Continuará:





Bibliografía:



Alejandra Vallejo-Nágera: Locos de la historia.
La Esfera de los Libros, S.L. 2007.


Merejkowshy, Dimitri: PEDRO I EL GRANDE.
Rústica editorial. 1910.



Imágenes procedentes de: wikipedia.org

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